KIWI CHEESECAKE



Ya estaba tardando en volver a atacar las tartas de queso, mi postre por excelencia.  Esta es del libro de George Geary del que os hablé aquí. En el apartado de cheese cakes de frutas estaba ésta que me apeteció probar porque me encanta el kiwi (a la próxima creo que cogeré la de fresa, siendo ahora la temporada). Las tartas de George Geary son todas al estilo americano, es decir, como las New York Style, densas por la gran cantidad de queso que llevan y muy altas.


En este caso lleva mitad de queso crema y mitad ricotta con lo que es algo más suave y cremosa.  Lo que sí tengo que decir es que las semillas del kiwi pueden molestar un poco al comerla ya que aparecen en cada bocado. Eso se puede solucionar pasando por un chino el puré de kiwi, a vuestra elección.

Quiero recordaos las reglas básicas para hacer un cheesecake perfecto según este autor. Las publiqué con detalle en la receta de la Neapolitan cheesecake y para hacer un resumen que nos sirva para esta receta diremos que son:

1- Los ingredientes deben estar siempre a temperatura ambiente debiendo estar fuera de la nevera al menos un par de horas.

2- Añadir el azúcar despacio, asegurando que se disuelve bien en el batido y no queda granulado sino cremoso. Recoger de vez en cuando lo que se queda por las paredes del bol y juntar con la mezcla.

3- Los huevos deben incorporarse de uno en uno y batiendo bien tras cada incorporación.

4- Batir los ingredientes el tiempo que sea necesario a velocidad media hasta que se vea la mezcla cremosa y uniforme.

5- La temperatura del horno sera de 180º C. Meter la bandeja en la parte de abajo y con el horno precalentado durante 15 ó 20 minutos.

6- El tiempo de horneado es de 55 a 65 minutos en molde de 24cm como máximo y sabremos que está hecha si se observa cocida en el exterior y con un ligero temblor en la zona del centro al moverla. Cuando enfríe el centro quedará bien, consistente.

Sobre a adición de extractos, montar la nata o las claras, el desmoldado, etc pasaos por la entrada referida. En este caso no hacía falta al no llevar nada de eso.


KIWI CHEESE CAKE

Ingredientes:

500gr de queso crema tipo philadelphia
500gr de queso ricotta
250ml de sour cream (crema agria). Yo puse la crema acidificada de President.
375gr de azúcar
5 huevos
3 kiwis triturados (que estén maduros, si alguno está un poco verde se notará en el resultado)
100gr de harina
2 cucharadas de zumo de lima
1 cucharada de extracto de vainilla

Decoración: Nata montada, kiwi en rodajas y mermelada de albaricoque (o lo que queramos).

Elaboración:

Poner a precalentar el horno a 180º C.
Batir (con varilla eléctrica) en un bol grande durante 3 minutos a velocidad media el queso crema, el ricotta, la sour cream y el azúcar.
Añadir los huevos de uno en uno batiendo un minuto tras cada incorporación.
Añadir la vainilla y el zumo de lima. Remover.
Incorporar la harina poco a poco y mezclar con una espátula.
Añadir el puré de kiwi (pasarlo por el chino si no queremos que salgan las semillas al comer la tarta).
Volcar en un molde preparado (engrasado si es necesario, en mi caso era el de Lekué de base de cerámica con cinturón de silicona que para mi es el mejor para este tipo de tartas que no se les da la vuelta)
Hornear en la parte baja del horno durante 55 a 65 minutos. El centro temblará un poco pero es así como tiene que quedar en caliente. En frío coge cuerpo. Si en caliente el centro no tiembla luego estará sobre cocida y por tanto dura en lugar de cremosa y suave.
Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla 2 horas.
Cubrir con papel film y meter a la nevera al menos 6 horas, lo ideal de un dia para otro.
Después ya se puede decorar y servir.

Para la decoración la cubrí de nata montada y puse unas rodajas de kiwi con unas tiras de mermelada de albaricoque que hice con una manga pastelera sin boquilla.






NOTA:

Es importante que los kiwis con los que se hace el puré que va en el relleno estén maduros. Si alguno está un poco verde dejará esa textura áspera tan desagradable que da el kiwi verde.


TALLARINES CON CREMA DE POLLO Y SETAS SHIITAKE


Vuelvo con una receta de pasta, la de febrero. A ver si consigo una cada mes al menos y voy probando las recetas del libro Pasta (ed. Parragon) que tiene un repertorio muy interesante.  Otra salsa cremosa, con nata y caldo de pollo. Queda jugosa y muy aromática con las setas. Bien sencilla de preparar:

Ingredientes (4 personas como mínimo, en casa comimos 6):

25gr de setas shiitake deshidratadas
350ml de agua caliente
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
6 lonchas de bacon en dados
3 pechugas de pollo limpias cortadas en tiras
120gr de setas shiitake frescas (yo puse champiñones) en láminas
1 cebolla pequeña picada
1 cucharadita de orégano fresco picadito
275ml de caldo de pollo
300ml de nata líquida espesa
sal y pimienta negra recién molida
450gr de tallarines
50 gr de queso parmesano recién rallado (yo lo tengo siempre rallado en el congelador)
Perejil picado para adornar que yo no tenía

Elaboración:

Poner las setas deshidratadas en un bol con el agua caliente durante 10 minutos hasta que se rehidranten. Sacarlas y estrujarlas bien sobre el bol del agua para que se escurran y reservar. Colar el líquido oscuro que queda y reservarlo.
Cortar las setas (yo champis) en láminas.

Calentar en una sartén el aceite y saltear el bacon y el pollo 2 ó 3 minutos. Añadir todas las setas, la cebolla y el orégano. Saltear el conjunto de 5 a 7 minutos, hasta que estén tiernas.
Añadir el caldo de pollo y el agua de las setas y dejar que hierva. En ese momento bajar el fuego al mínimo y cocer 10 minutos o hasta que reduzca. Remover de vez en cuando.
Añadir la nata y cocinar 5 minutos más. Remover.  Dejar que espese un poco y salpimentar. Comprobar sazón y textura de la salsa y apartar del fuego. Reservar.

Cocer la pasta en agua hirviendo con sal y un poco de aceite de girasol siguiendo las indicaciones del fabricante en cuanto a tiempos. Escurrirla.

Servir la pasta en un plato con la salsa encima. Repartir el parmesano  y a comer!!



Otras recetas de este libro:

Macarrones con salsa cremosa de champiñones
Tallarines con espárragos verdes y salsa de queso gorgonzola
Pasta con salsa de azafrán

BOLLITOS DE CANELA FINLANDESES (KORVAPUUSTIT)




¿Os pasa que tenéis alguna fijación con algún tipo de preparación, de receta o ingrediente?. A mi me pasa con todo postre que lleve en el título o en la lista de ingredientes la palabra queso, cheese,  fromage, queijo o formaggio (en otros idiomas ya no lo reconocería), pero también me pasa con la canela o el anís, sobre todo cuando lo veo en masas o en rellenos de masas. Me apetece probarlas todas. Como todas todas no puede ser (¡ya me gustaría a mí!) hay que elegir. Cuando vi estos bollitos con nombre escandinavo y todo, rellenos de canela y azúcar en el blog de Yolanda (cocidodesopa) enseguida me acordé de los que venden en Ikea que he probado en 2 ocasiones y que no volveré a comprar (me los como todos antes de llegar a casa ¡¡terrible!!), quise probarlos a ver si eran ESOS bollitos tan ricos y siiiiii, son clavaditos o se parecen muuuuucho mucho.  Queda un bollo blandito y esponjoso con sabor a canela y con el punto crujiente del azúcar por encima. Además son muy fáciles de hacer así que si sois como yo, fan incondicional de la canela y de este tipo de repostería os garantizo que os encantará. Como decía, la receta la vi en el blog de Yolanda, del que no me pierdo, desde que lo descubrí, ni una de sus entradas, siempre tan ilustrativas y llenas de curiosidades, y aún menos se me escapan desde que la conocí personalmente en la última Sugar quedada y tras tantas gastro-cosas en común que tenemos: reposteras adolescentes, amor por las tartas de queso o miedo a hacer macarons entre otras …. . Decir que la receta me encantó (bueno, esto ya lo he dicho antes) pero si queréis hacerla BIEN pasaos por su blog y seguid AL PIE DE LA LETRA sus indicaciones en cuanto al tamaño que tienen que tener cuando se corta la masa porque yo no lo hice o creí que no haría falta y me salieron un par de bollitos más pero no hubo forma que quedaran de pie. También veréis un paso a paso de cómo se arman los bollitos para que queden perfectos. A mí me quedaron como caracolas de aspecto pero igual de ricos.



Vamos con la receta:

Ingredientes:

Masa:
7 gr de levadura en polvo de panadería o 15gr de la fresca
120ml de agua templada
60gr de mantequilla sin sal
65gr de azúcar
1 huevo y 1 yema ligeramente batidos
1 cucharadita de sal
¾ de cucharadita de semillas de cardamomo molidas (5 vainas) (es interesante este toque del cardamomo, ese aroma que yo no distinguía en los comprados)
380gr de harina normal

Relleno:
60gr de mantequilla sin sal en pomada
50 gr de azúcar
1 cucharadita de canela (yo un poco más)

Glaseado:
1 huevo ligeramente batido (o leche) para pintar la masa
Azúcar perlado o si no se tiene, azúcar humedecido (solo son necesarias unas gotas de agua o los dedos mojados y remover el azúcar)

Elaboración:

No hice fotos del paso a paso y quizá son necesarias así que nuevamente os remito al blog de Yolanda que lo explica muy bien.

La masa:
Disolver la levadura fresca en el agua tibia. Si se usa levadura seca la incorporamos directamente con el agua en el siguiente paso.
En un recipiente hondo poner el agua y la levadura, la mantequilla, el azúcar, el huevo, la yema, la sal, el cardamomo y la harina. Empezar a mezclar con una cuchara o con los dedos (empezar por 2 dedos y luego 3 y luego 4 hasta que haya que amasar con las manos). Es una masa manejable, no pegajosa. Formar una bola.
Si utilizamos amasadora poner los ingredientes liquidos primero y luego la harina, amasar primero a velocidad lenta y luego mas fuerte durante unos 10 minutos. Sacar, amasarla un poco con las manos y formar una bola.
Poner en el bol de nuevo para que repose. Taparla con un paño húmero o con un pedazo de papel film untado con aceite de girasol para que no se seque. Esperar que doble su volumen, más o menos 1 hora pero depende de la temperatura del lugar. Yo suelo poner  el bol con la masa cerca del radiador y le hago una tienda de campaña con un mantel para que este caldeadita.

Sacar la bola a la mesa, amasarla de nuevo y extender con el rodillo formando un rectángulo de 30x60cm.

El relleno:
Mezclar el azúcar con la canela en un bol pequeño.
Pintar el rectángulo de masa con mantequilla blanda y espolvorear la mezcla de azúcar y canela.
Enrollar masa por el lado largo. Cortar en porciones con forma de trapecio o triángulo truncado de 1,3cm por un lado y 7,6cm por el opuesto.
Coger cada porción y hundir el palo de una cuchara de madera por ejemplo de arriba abajo para darle forma (también se pueden usar los dedos).
Colocar las porciones en la bandeja del horno con papel sulfurizado  y de nuevo tienen que reposar tapaditos con un paño de algodón humedecido durante unos 40 minutos.
Cuando termine este levado irán al horno así que precalentarlo a los 20 minutos a 200º C.

Glaseado:
Batir el huevo y pintar con cuidado la superficie de los bollitos poco antes de meterlos al horno. Disponer encima el azúcar húmedo abundante y hornear unos 10 minutos, hasta que estén doraditos




Bueniiiisimos

PASTAS DE TE


Las pastas de te son de mis galletas favoritas. De te o del tipo de galleta blandita que apetece con el café o el te después de comer, o a media tarde. Esta receta la tengo no sé el tiempo que hace.  Me la dio mi amiga Charo, aficionada a la cocina como yo, hace mucho y no encontraba el momento de poner 12 claras en alguna otra receta (porque las yemas ya las ponemos aquí). Hace poco quedamos a cocinar juntas y me propuso hacer "sus galletas" así que "ello", aquí están. Salieron galletas para ella, para mi y para los vecinos que hubieran querido venir ¡¡83 galletitas!!. Quedan muy buenas y lo mejor, o lo peor según se mire, es que duran varios varios días en un recipiente cerrado.

Os dejo la receta

Ingredientes:

12 yemas de huevo
250gr de azúcar
250ml de aceite de oliva suave (0,4º) o 250gr de mantequilla de calidad en pomada
1/2 sobre de levadura tipo Royal
1kg de harina (la que necesite la masa en realidad)
1 pizca de sal
Huevo batido para pintar y frutos secos para adornar (medias nueces, almendras o avellanas)

Elaboración:

Precalentar el horno a 180º C
Blanquear las yemas con azúcar (batir con las varillas eléctricas hasta que la masa esté casi blanca)
Ir añadiendo el aceite (o la mantequilla blanda) poco a poco batiendo cada vez hasta integrar en la masa.
Mezclar la harina con la levadura y la sal en un cuenco y luego tamizarla sobre la mezcla anterior. Ir mezclando hasta que sea necesario pasar la masa a la mesa y seguir amasando. Añadir la harina necesaria para que no se nos pegue a las manos.
Dividir en dos la masa y extender con el rodillo a 1/2 cm de grosor.
Cortar las galletas a nuestro gusto y colocar sobre papel de hornear en la bandeja que vaya al horno.
Pintar con huevo batido y colocar encima media nuez o almendra, también almendra picada por ejemplo.
Hornear durante 8-10 minutos como máximo para un tamaño como éste.




Notas:

  • Hay diferencia entre hacerlas con mantequilla o aceite. Con aceite son algo más digestivas, con el peligro de caer en comer más, y con mantequilla sacian más. 
  • Salen unas 80 galletas con estas cantidades. Se podrían hacer la mitad aunque la masa es tan fácil de manejar (no requiere reposo en la nevera) que parece más rentable hacer todo este montón porque en una lata se guardan muchísimos días. 
  • Se pueden congelar


MERLUZA EN SALSA DE ORUJO DE HIERBAS



Dulce, esta salsa queda más bien dulce, un sabor que no me esperaba de una salsa de orujo. Choca un poco al principio pero luego la verdad es que le queda bien al pescado. Me quedará por probar con rodaballo que es como venía en la receta original pero con la merluza queda francamente bien.  Sólo hay que hacer el pescado a la plancha (ver aquí la técnica) y esta salsa super rápida con nata.

Vamos a la receta (4 personas):

Ingredientes:

Unos filetes o rodajas de merluza (o rodaballo), los que vayamos a comer.
500ml de caldo de pescado
100gr de cebolla picada
100gr de puerro picadito (la parte blanca)
150ml de orujo de hierbas
100ml de nata culinaria
sal
Pimienta rosa en grano (yo la puse negra)
20ml de aceite de oliva
Perejil picado
Acompañamiento: ensalada o judías verdes o patatas bien fritas o cocidas y rehogadas.


Elaboración:

Pochar la cebolla y el puerro picaditos en una sartén con aceite de oliva. Añadir unos granos de pimienta rosa (yo negra) machacada y rehogar.
Añadir el orujo de hierbas y flambear (yo no me atrevo a flambear así que dejo reducir el alcohol sin más). Añadir la nata líquida y cocinar hasta que se reduzca un poco.
Añadir el caldo de pescado, cocinar unos minutos y sazonar. Triturar toda la salsa y colarla.
Preparamos los trozos de merluza a la plancha: poner en un plato el pescado, salpimentar y embadurnar bien con aceite de oliva. Poner una sartén al fuego en blanco, sin aceite y esperar a que se caliente. Que se caliente mucho para que sea nuestra plancha.  Cuando ya empiece a humear colocar los filetes de pescado por la parte de la carne (la que queramos que quede más bonita) y dejamos que se haga. No darle vueltas. Sólo dejar durante un par de minutos, darle la vuelta, dejar otros 2 minutos y tapar con una tapadera sin agujeros. Separar del fuego y dejar otro par de minutos que se termine de hacer el interior al vapor. Queda jugosa por dentro y doradita por fuera.

Servir el pescado con la salsa. Acompañar de ensalada o judias verdes o patatas fritas o cocidas.

Fuente: Revista APTC del supermercado de El Corte Inglés




BUNDT CAKE DE RON




Otra ración de dulce ¡que le vamos a hacer!. Me gustan los bizcochos con algo de alcohol, les da un aroma especial que los distingue del cualquier bizcocho para desayuno. No es que este no valga para empezar el día desde luego, pero para el café de por la tarde a mi por lo menos me resulta mas atractivo un pastel así. Necesitaba una excusa para estrenar mi nuevo molde de bundt, un regalo de navidad, y la encontré rápidamente en esta receta. Es un pastel muy rico y el glaseado le aporta humedad y mucho sabor. 



La receta: 


Ingredientes:

420gr de harina
¼ cucharadita de bicarbonato
½ cucharadita de sal
¾ cucharadita de nuez moscada recién rallada
225gr de mantequilla sin sal en pomada
450gr de azúcar
4 huevos grandes
2 cucharaditas de extracto de vainilla
210ml de buttermilk (*)
3 cucharadas de ron negro.

Glaseado:
55gr de mantequilla sin sal
75gr de azúcar
60ml de ron negro
¾ cucharadita de extracto de vainilla

Elaboración:

(*)Preparar el buttermilk casero, si no es posible comprarlo, poniendo en un vaso los 200ml de leche fresca tibia o al menos a temperatura ambiente (la que venden en nevera) y el zumo de medio limón. Dejar que se corte la leche unos minutos y ya estará listo para utilizar (sin colarlo ni nada).

Precalentar el horno a 180º C

Engrasar con mantequilla y espolvorear de harina el molde de bundt que vayamos a utilizar. Retirar la harina sobrante. Debe ser de 25 cm de diámetro. El que yo utilicé es algo pequeño. El pastel quedo muy alto y lo tuve que cortar para equilibrarlo pero ya está, quedó bien. Los trozos que sobraron ya os podéis imaginar dónde fueron…

En un bol mezclar los ingredientes secos: harina, bicarbonato, sal y nuez moscada. Remover para mezclar bien y reservar.

En otro bol, grande, batir la mantequilla reblandecida con varillas eléctricas a velocidad media hasta que esté cremoso (3 ó 4 minutos).
Añadir el azúcar en 3 veces batiendo un minuto tras cada vez.
Añadir los huevos de uno en uno batiendo 45 segundos cada uno ants de añadir el siguiente. Ir rebañando con la espátula las paredes del bol de vez en cuando para homogeneizar bien el conjunto.
Añadir el extracto de vainilla y remover.
Con la velocidad baja añadir alternativamente la mezcla de harina y el buttermilk. La harina en 3 veces y el buttermilk en 2 de forma que empecemos y acabemos con harina. Rebañar con la espátula los laterales del bol y juntar bien.
Añadir el ron y mezclar.
Volcar en el molde. Sacudir el molde para evitar burbujas de aire dándole pequeños golpes sobre la mesa (con un trapo para protejerla) y hornear durante 55 minutos o hasta que esté hecho cuando comprobemos al meter una brocheta que sale seca.
Poner el molde caliente sobre una rejilla unos 10 minutos y mientras hacer el glaseado.

Glaseado:
Poner en un cazo la mantequilla con el azúcar y el ron. Calentar a fuego bajo removiendo hasta que se disuelva el azúcar y se derrita la mantequilla. Llevar a ebullición y luego bajar el fuego. Cocer 2 minutos. Fuera del fuego añadir la vainilla y remover.
Poner templado con un pincel sobre el cake ya desmoldado.
Dejar enfriar antes de servir.





La receta la vi en Technicolor Kitchen