MACARRONES CON AJO Y CHAMPIÑONES AL PIMENTÓN



Otro mes que se me ha echado el tiempo encima con mi reto personal mensual con la pasta. Esta es la receta de septiembre, una receta como me dijo Jota, que me dio la receta, "sencilla pero resultona". 25 años hacía que no veía a la mayoría de mis ex-compañeros de instituto y en una cena organizada por unos cuantos valientes y con la inestimable ayuda de facebook pude volver a revivir tantos recuerdos de la adolescencia ¡qué tiempos!.  Por supuesto comimos, bebimos, hablamos de todo: los tiempos pasados, los estudios, cotilleos varios de alumnos y profesores que se apuntaron (bien divertido), familia, trabajo, aficiones.... y ahí acabé yo ¡como no!,  hablando de mi blog (espero que todos me sigan ahora ;))) y ahí vino el amigo Jota con la receta de pasta que hoy os traigo.
Desde luego fácil y rápida como pocas. Tan solo unos ajos y unos champis con un poquito de pimentón  y unas guindillas para dale alegría al plato. Una propuesta que me encantó para cualquier día que he querido compartir.  Espero que os guste.

Ingredientes (4 personas):

Pasta (yo he puesto macarrones, pero igual sería con pasta larga). 300-400 gr.
Unos champiñones (yo puse 300gr)
5 ó 6 dientes de ajo pelados y laminados
Una cucharada de pimentón
Un par o tres de guindillas secas (cayenas). Es opcional pero le dan alegría :)
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Cocer la pasta siguiendo las indicaciones del fabricante en agua caliente con sal y aceite (de girasol si se quiere). Cuando esté cocida, escurrir y refrescarla (salvo que se vaya a usar inmediatamente) para que no siga la cocción.

Cocinar los champiñones, bien cocidos o sofritos. Yo los puse en una sartén con un poco de vino blanco para que se cocieran. Una vez evaporado el vino, añadí un poco de aceite y sal y los rehogué unos minutos. Reservar.
Cubrir bien el fondo de una sartén con aceite de oliva y poner las láminas de ajo en frío y mirarlas hasta que se doren y se pongan color avellana.
Separar la sartén del fuego y echar una cucharada de pimentón y remover. Enseguida echar los champiñones reservados, dar unas vueltas, añadir la pasta y remover el conjunto.
Servir.


Un plato de pasta sencillo y muy rico. Si os van los ingredientes probadlo y me contáis.





BONITO CON SALSA DE TOMATE



De nuevo con otro reto que nos plantea Carmen, otro reto con las Recetas de su tía Alia. Esta vez un plato clásico, tradicional como pocos: un bonito con tomate. La forma de hacerlo la señora Alia es bien sencilla y parecida a la que hace mi madre: dorar un poco el bonito (muy poco que si no, se queda seco). Luego se junta con un sofrito hecho con cebolla, perejil y tomate y se termina de cocer el conjunto - instrucciones originales-ver imagen:


Yo me he tomado la licencia de prepararlo finalmente como mi madre, con una salsa de tomate bien pasadita, con la finalidad de que se comieran los niños el plato, porque si ven trozos de cosas como tomate o cebolla me dicen que tururú, así que, esperando que ésto cambie con la edad, hice la salsa de tomate pero sin cebolla ni perejil y bien pasada por el chino o pasapuré.

Ingredientes:

Bonito o atún en trozos (en la pescadería pueden quitarle bien la piel y la espina dejando los trozos limpios y listos para utilizar).
Sal
Harina

Salsa de tomate:

1 kilo de tomates, mejor carnosos como los tomate pera para conseguir una salsa más espesa
Aceite de oliva virgen
Sal
Doble de azúcar que de sal

Elaboración:

Poner un poquito de sal al bonito y pasar por un poco de harina (muy poca, sólo para que no se pegue) Freír el bonito en una sartén unos segundos. Solo que cambie de color. Luego se terminará de hacer en la salsa.

Para hacer la salsa de tomate poner el tomate bien lavado y troceado (sin pelar) en una cazuela con una cucharada de aceite (muy poco, solo para que no se agarre).
Cocinar a fuego medio hasta que se ablande.
Cuando vaya cociendo machacarlo con una cuchara para ayudarle, en total unos 10 minutos.
Cuando esté blando pasarlo por el pasapuré y volver a poner la salsa en la cazuela con otro poquito de aceite.
Dejar que hierva 10 minutos y poner sal y el doble de azúcar que de sal. Probarlo para poner a nuestro gusto.
Una vez sazonado cocinar otros 5 minutos hasta que tenga la consistencia deseada. Si está muy líquido dejar cocinar (destapado) hasta que evapore el agua.



PEPOTES DE QUESO



Estos días de verano y vacaciones de blog me han servido para hacer otras cosas que siempre se me quedan a medias y como no, para probar recetas pendientes. No he podido fotografiar todas pero las que merecen la pena las repetiré para subirlas al blog. Estos bocaditos de queso cayeron de lo primero. Los vi en este blog y como ya sabéis, lo que lleve queso en dulce siempre, siempre me tienta. Pasaron la prueba: son esponjosos y ligeros, como una mouse muy suave pero no es cremosa sino como llenos de aire, nada empalagosos. Se deshacen en la boca. Aguantan seguro unos 3 ó 4 días en el frigorífico y una mermelada de acompañamiento le queda perfecta (la mía de moras que ya tenía preparada y podéis ver la receta en el enlace en los ingredientes).




Ingredientes:

1 tarrina de queso quark de 250gr
3 huevos
50ml de anís
80gr de azúcar
30gr de maizena
zumo de medio limón
1 cucharadita de levadura tipo Royal (polvo de hornear)

Mermelada de mora para acompañar (o de otro sabor). Es opcional pero le queda muy bien.


Preparación:

Precalentar el horno a 180º C
Separar las claras de las yemas poniendo en sendos boles.
Batir las yemas junto con el anís, el queso, 50 gr de azúcar (guardar 30gr  para las claras), la maizena, el zumo de limón y la levadura.
En el otro bol montar las claras a punto de nieve junto con el resto del azúcar (los 30 gr reservados) hasta que estén bien duras
Volcar las claras montadas sobre la crema de yemas y queso y mezclar suavemente para que no se bajen las claras, con movimientos envolventes con una espátula.
Repartir la masa en moldes para ponerlos al baño maria y cocer en el horno durante unos 12 a 15 minutos hasta que se dore la superficie (al presionar un poco con el dedo deben tener cierta consistencia, como una esponja así que si se ven blandos en el horno dejar un par de minutos más).

Sacar, dejar enfriar y desmoldar

HELADO DE FRAMBUESA



Mi helado favorito es el de vainilla, solo. También está rico con las famosas cookies o con chocolate liquido encima de un brownie .... pero él solito, me encanta. Aparte del helado de vainilla, el otro que me frena al pasar por la heladería es el de frambuesa, con su toque ácido y refrescante, aunque, he de decir que este verano probé uno de simple nata con trocitos de oreos que ¡madre qué rico!.  El caso es que este año no había preparado ningún helado nuevo con la heladera y no quería dejar de probar esta receta de Rosa. Probé de paso el resultado con azúcar invertido y sí, se nota muchísimo. No pensé yo que no saldría ningún cristalillo de azúcar, habitual en la heladería casera. Le añadí una cucharadita de aroma de frambuesa que compré en una feria de Madrid.  No quise ponerle más pero, después de probarlo, creo que se le podrían poner 2 cucharaditas aunque para gustos ¡claro!.

Rapidísimo de preparar pues no lleva huevos por lo que no hay que cocinar la crema previamente con el tiempo añadido de enfriado previo a introducir en la heladera.

Ingredientes:

175gr de frambuesas (si se quiere guardar alguna para decorar o para incorporar a la crema final)
200ml de nata de montar (tiene que estar muy fría)
175gr de leche condensada
50gr de leche entera
2 cucharadas de azúcar invertido 
1 ó 2 cucharaditas de aroma de frambuesa (opcional)

Para servirlo: chocolate de cobertura y los moldes (de silicona o papel) que queramos utilizar (yo de magdalenas)

Elaboración en heladera:

La cubeta de la heladera ha de estar en el congelador al menos las 24 horas previas a su uso.

En un vaso de batidora triturar las frambuesas junto con la leche condensada, la leche entera, el azúcar invertido y el aroma de frambuesa. Pasarlo por un colador para eliminar las semillas si se quiere. Reservar.

Montar la nata muy bien (si está muy fría monta antes) con varillas eléctricas.
Mezclar el puré anterior de las frambuesas con la nata con una espátula y poner en la heladera siguiendo las instrucciones.

En la de Lidl, la que yo tengo, ponerla en marcha y añadir por el bocal la crema (para evitar que se pegue a las paredes). Como es muy densa habrá que hacerlo poniendo la crema en una manga pastelera o bien ponerla con la máquina parada pero con la maquina parada, como la cubeta está congelada, a la hora de hacerse el helado la crema de las paredes se queda pegada aunque no hay problema para despegarla con una espátula.  
Queda un helado fantástico.

Yo lo serví en moldes de chocolate casero.:  Derretir el chocolate en el microondas. Yo lo hago en descongelación (de las potencias más bajas) para evitar que se queme, poniendo de 30 en 30 segundos y viendo que se derrite. El tiempo depende del tipo de chocolate, de la cantidad y del recipiente así que hay que ir viendo.

Pintar los moldes a utilizar con el chocolate líquido y meter al frigorífico. En unos minutos solidifica. Sacar y repetir (volver a pincelar más chocolate) para hacer una capa más gruesa y más resistente. Volver a enfriar en la nevera. Pasados unos minutos se despega el molde fácilmente y queda un recipiente de chocolate muy útil para presentaciones como este helado.




AZUCAR INVERTIDO

A estas alturas supongo que la mayoría conocéis esta receta de azúcar invertido, u otra similar con otras proporciones. Muy vista por los blogs, sobre todo con la finalidad de incluirla como ingrediente en los helados ya que dificulta la cristalización del azúcar en la congelación que resta ¡y mucho! cremosidad a los helados hechos en casa.



 El azúcar invertido es la combinacion de glucosa y fructosa. Se obtiene de varias maneras que tienen una explicación muy técnica (ver enlace a wikipedia al final del post) pero la más sencilla es la que reza que se obtiene por accion de un ácido a temperatura elevada. Se prepara un almíbar y se acidifica utilizando ácido cítrico. De aquí, la solución acuosa de sacarosa se transforma en una solución acuosa de glucosa + fructosa. Cuando la solución reduce su temperatura a 80º se puede neutralizar el pH con bicarbonato de sodio, hecho que genera una efervescencia, aunque ésto no es obligatorio.

Ver efervescencia al echar el bicarbonato de sodio, que poco después desaparece.

Las características principales son; en primer lugar, que tiene un poder endulzante mayor (un 30% más) que el azúcar común, por eso se ha poner menos cantidad; en segundo lugar, dificulta la cristalización del agua (esto es lo que necesitamos en los helados) y en tercer lugar, acelera la fermentacion de la masa de levadura (en usos en repostería: magdalenas, bizcochos, etc)


No es nada fácil conseguirlo en tiendas pero podemos prepararlo en casa fácilmente así que vamos a la receta.

Ingredientes:

1 kg de azúcar
430gr de agua mineral (no del grifo)
1 sobre y 3/4 partes de otro sobre de ácido cítrico (*)
2 sobres y 1/4 parte de otro sobre de bicarbonato (*)

(*) Se obtiene de los sobres de gaseosas El Tigre (caja azúl que no tiene sacarosa). Cada par de sobres son uno blanco (ácido cítrico) y otro azul (bicarbonato).

Elaboración tradicional (hace falta un termómetro):

Poner el agua en un cazo a calentar. Con un termómetro ir verificando la temperatura y cuando llegue a 50ª echar todo el azúcar. Seguir cociendo y removiendo hasta que la temperatura llegue a 80º, momento en el que echaremos el ácido cítrico (el del sobre blanco). Dejar reposar y dejar que la temperatura baje a 65º. Entonces es cuando tenenemos que echar el bicarbonato (el del sobre azul) y remover bien un minuto. En este momento el agua se llenará de burbujas que poco a poco irán desapareciendo (ver foto).
Dejar enfriar y guardar en tarros de cristal.

Elaboración en thermomix:

Poner el agua en el vaso y programar 80º, velocidad 3. Ir vigilando la temperatura y cuando llegue a 50º (unos 4 minutos aproximadamente) echar el azúcar. Seguir con el programa hasta que llegue a 80º y echar el ácido cítrico (el del sobre blanco). Dejar reposar en el vaso y cuando la temperatura baje a 65º ( aproximado porque la TM31 marca 60º ó 70º pero no 65º), echar el bicarbonato (el del sobre azul) y programar 1 minuto, velocidad 3. 
Dejar enfriar y guardar en tarros de cristal.

Notas:

En la despensa se guarda varios meses.

Queda un líquido espeso, algo más que el almíbar. Algo turbio al terminar de cocer, al enfriar se aclara mucho aunque no llega a ser transparente.

El Tigre tiene gaseosas de varios tipos según la finalidad. Debe utilizarse la caja azúl pues la verde lleva sacarosa.

USOS:

Helados: evita la cristalización del azúcar y la aparición de pequeños cristales de hielo que le hacen perder cremosidad.
Masas de panadería y batidas (bizcochos y magalenas): acelera la fermentación que es útil sobre todo en masas con largos levados (por ejemplo el roscón). Además favorece la retención de agua lo que evita que las masas ya horneadas se sequen por lo que los preparados duran más días tiernos.

Equivalencias:

En helados: de la que diga la receta poner un 25-30% de azúcar invertido y el 75%  de azúcar común
En masas batidas (bizcochos/magdalenas):  poner un 15% de azúcar invertido y el 85% de azúcar común
En masas fermentadas (bollos, roscon...): poner 60% de azúcar invertido y el 40% de azúcar común


Información extraída de wikipedia.

YOGUR DE CARAMELOS DE VIOLETA


¡Que yogur tan rico y original!. No es nuevo, lo he visto ya por varios blogs pero me encanta y ya lo he preparado un par de veces. Al margen de los blogs, probé este yogur en un restaurante que venía bien acompañado (intentaré preparar este postre completo y os lo enseño otro día). Me encantaría tenerlo casi fijo en la nevera así que va a ser la excusa para conseguirme uno de los pocos cacharros que me faltan: la yogurtera (esta vez es prestada). Me regalaron una estas navidades pero la devolví creyendo que no le daría uso.... está claro que debí quedármela pero ¡¡¿dónde se guarda todo?!!.
En fin, si por casualidad habéis comprado la que hace pocos días sacó Lidl, aquí tenéis una propuesta más, que os recomiendo mucho.


Queda cremoso y un punto gelatinoso pero muy suave, con el aroma y el sabor del caramelo muy acentuado. A poco que gusten los caramelos el yogur es delicioso.

La receta:

Ingredientes:

100gr de caramelos de violeta (yo sin azúcar)
1 litro de leche entera
1 yogur natural
50 gr de azúcar (opcional). Si los caramelos son con azúcar, quitar un poquito aquí

Elaboración en yogurtera:

Moler hasta convertir en polvo los caramelos. En thermomix poner velocidad progresiva 5-10 unos segundos, hasta que no se oiga el ruido.
Añadir el azúcar y la leche y batir de nuevo en velocidad alta.
Finalmente, añadir el yogur y batir.

Poner en los vasitos de la yogurtera y dejar de 8 a 12 horas (ver instrucciones del fabricante pero, en principio, solo hay que enchufarla y dejar los vasitos sin tapa dentro de la máquina). Cuanto más tiempo pase, más espesarán. Yo los tuve casi las 12 horas.


Elaboración en thermomix:

Moler hasta convertir en polvo los caramelos en velocidad 5-10 progresiva unos segundos.
Añadir el resto de los ingredientes y batir unos segundos en velocidad 5
Programar 3 minutos, 70º, velocidad 3.
Ahora sólo hay que dejar la máquina reposar de 8 a 12 horas con el cubilete y 2 ó 3 paños que la tapen bien para conservar la temperatura.
Volcar en vasitos para servir.




Notas:

El caramelo que veis lo puse de adorno  y para comer quien lo quiera claro!, pero sabed que si se queda ahí, incluso en la nevera acaba derritiéndose. Se puede por tanto, disolver con el yogur antes de tomarlo y todavía acentúa más el sabor del caramelo.


La receta la vi en el blog de Penny