

No es novedad que las tartas de queso son mi debilidad. Hay mil opciones para prepararlas, todas me apetece probarlas. Bueno, apetecer, me apetece probar muchas recetas de todo tipo que veo, pero hay algunas que parece que tiene que ser hoy y no mañana que haya que ponerse a ello. Me pasó por ejemplo, con estas Oreo Cheese Cake, que salí sin más al super a por las famosas galletitas; con la Tarta de Queso con Nata y Yogur y con esta tarta, con un corte que me resulta provocador. Lo del sirope de lavanda quería probarlo urgentemente peeero no tenía a mano precisamente la lavanda para hacer la infusión así que.... tocó sufrir un par de días hasta conseguirla del herbolario. Estaba buscando una receta con queso ricotta (andaba por la nevera) y apareció esta tarta en el blog i-recetas que seguro conocéis y cuyas recetas cuando menos, son llamativas o a mí me lo parecen. El aroma a lavanda hace que sea diferente, poco corriente, original. El queso ricotta de da una textura suave, tipo mousse y combinado con el esponjoso bizcocho de almendra el bocado es muy agradable y equilibrado. ¿Os apetece un trocito?.

Quiero presentar esta fantástica tarta al concurso que organiza Davinia
"En busca del cheese cake perfecto" en su blog Cupcakelosophy. Me encanta el tema y lo mejor el resultado final: una recopilacion de recetas de Cheese Cake que seguro serán fabulosas. Si quereis participar podéis ir a las bases directamente pinchado la foto del logo:
Vamos a prepararla:
Aconsejo tener todos los ingredientes preparados de todas las partes de la tarta, pesados y todo, así como 3 bowles grandes para montar el bizcocho y la crema.
SIROPE DE LAVANDA (esto se puede tener preparado mucho antes):
Ingredientes del sirope:
1. 200gr de azúcar
2. 125ml de agua
3. 2 cucharadas de flores de lavanda secas (en herbolarios)
4. 1 cucharadita de sirope de arce o miel (suave) para evitar la cristalización del azúcar. Yo puse miel.
Elaboración del sirope:
Poner todos los ingredientes en un cazo que pueda ir al fuego y remover hasta que quede bien mezclado.
Calentar removiendo sin parar hasta que el azúcar quede completamente disuelto y vaya espesando.
Apartar del fuego y dejar enfriar media hora para luego meterlo al frigorífico. Yo, antes de ir a la nevera, cuando a la media hora se había enfriado lo colé.
Esto se puede tener hecho de antemano, incluso de días.
RELLENO DE QUESO RICOTTA:
Preparar los ingredientes del relleno antes de hacer el bizcocho de la base, si no, no da tiempo mientras se hornea.
Ingredientes del relleno:
1. 500gr de queso ricotta
2. Un limón grande (sacar la ralladura y el zumo)
3. 50gr de mantequilla derretida
4. 3 huevos (separadas yemas y claras)
5. 175ml de sirope de lavanda que hemos preparado antes
6. 2 cucharadas soperas de maizena
7. Un puñado de semillas de lavanda secas para espolvorear (yo no puse porque pensé que sería mucho sabor a lavanda pero no, se pueden poner).
8. Azúcar glass para espolvorear
Luego la preparamos.
BASE DE BIZCOCHO CON ALMENDRA:
Ingredientes del bizcocho:
Un molde de 23cm, desmontable. Engrasarlo y enharinarlo un poco. No olvidar engrasar los laterales.
1. 3 huevos enteros
2. 3 claras de huevo que pesen unos 120gr
3. 20gr de almendra molida
4. 32gr de azúcar glass (separar 20gr y 12gr)
5. 25gr de mantequilla derretida
6. 25gr de harina
Elaboración del bizcocho:
Precalentar el horno a 220º C
En un bol (grande, luego meteremos las claras), montar, mejor con varilla eléctrica, las 2 claras de huevo a punto de nieve con una pizca de sal o unas gotitas de limón. Antes de terminar de subirlas, incorporar los 12gr de azúcar glass y seguir batiendo con la varilla hasta que quede bien firme. Reservar.
Batir en otro bol, los 3 huevos con los 20gr de azúcar glass hasta blanquear y añadir la almendra molida. Juntar con cuidado.
Añadimos la mantequilla derretida pero fría, y echamos la harina tamizándola sobre la mezcla. Mezclar con cuidado.
Añadir las claras montadas reservadas con movimientos envolventes utilizando una espátula. Guardar este bol para montar las claras del relleno.
Volcar la mezcla del bizcocho en el molde que tenemos preparado y horneamos durante unos 5 a 10 minutos hasta que tome algo de color. Hay que tener en cuenta que, una vez que pongamos la crema de queso, volverá al horno y terminará de hacerse. Al meter el bizcocho, bajar la temperatura a 180º C. Sacar y reservar.
Ahora seguimos con el relleno de queso con los ingredientes ya preparados.
Elaboración de el relleno de queso:
En un cuenco grande ponemos el queso. Trabajar bien con un tenedor hasta que quede blando. Añadir el zumo y la ralladura del limón, las yemas una a una (remover e integrar en la masa tras cada adición), el sirope de lavanda y la maizena tamizada. Juntar con cuidado evitando que se formen grumos.
En el bol donde hemos montado antes las claras del bizcocho, montar las 3 claras con una pizca de sal o unas gotitas de limón. Incorporar las claras ya montadas a la mezcla anterior de queso con movimientos envolventes. No remover mas que lo necesario para mezclar.
Volcar sobre la base de bizcocho horneado. Aquí viene cuando me pasó el accidente, me explico, volqué sobre la masa de bizcocho con poca precaución, muy rápido, y se reventó el bizcocho repartiéndose más la masa base, que no está terminada de cocer, hacia los laterales (se puede apreciar en la foto). Lo ideal es que queden 2 capas como se ve en estas fotos, por lo que a la próxima echaré el relleno a cucharadas, más despacio.
Volvemos a introducir en el horno a 180º C precalentado durante 30 minutos. Apagar el horno y, sin abrir la puerta, dejar enfriar la tarta para que se termine de hacer del todo. O también, como hizo Pepinho, hornear al baño maría, durante 1 hora a 150-160º C.
Conservar en el frigorífico hasta servir, sacándola media hora antes.
Para servir se puede espolvorear azúcar glass y/o semillas de lavanda. Yo no puse nada.
Riquísima