Hoy, además de una receta que llevo tiempo persiguiendo, os traigo un pequeño reportaje sobre un pueblo de Zaragoza, El Frago. Es el pueblo en que pasé muchos veranos de pequeña y donde vuelvo ahora siempre que puedo, menos de lo que me gustaría, y hoy en día, lugar perfecto para que pequeños y mayores disfruten del campo, el aire puro y diversiones, que para quienes tenemos niños pequeños lo hace ideal.
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| EL FRAGO (ZARAGOZA) |
El Frago es un municipio de Zaragoza, en la conocida Comarca de las Cinco Villas. A 79km de la capital, con 118 habitantes (INE 2008) y una extensión de 33.76km2. Situado en las estribaciones del Prepirineo, tiene un relieve irregular con altitudes que van de 852m y 530m. Ubicado en un enclave privilegiado sobre un pequeño cerro de 629m de altitud, dominando los valles del Río Arba de Biel y el Barranco de Cervera.
Cuenta con orígenes remotos situados en la prehistoria aunque la primera mención directa data del siglo XI, durante la Reconquista con Sancho Ramírez en el trono del Reino. Fue su hijo, Alfonso el Batallador quien en 1115 otorgó carta de población.
Fue en esta época que está constatado el asentamiento de una importante comunidad hebrea hasta su expulsión en 1492 de la que aún quedan testigos como una lápida en la calle de Trevedés, procedente de la tumba del rabí Yom Tob.
El nombre de El Frago proviene de la fragosidad del terreno (del latín –fragum- lugar fragoso, peñascoso) y su casco urbano se adapta perfectamente a su orografía con calles con una estructura irregular, empinadas y estrechas que generan pintorescos rincones.
Vamos a hacer un pequeño recorrido por este lugar:
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| Iglesia de S Nicolás de Bari |
En la cúspide del núcleo urbano se levanta la iglesia parroquial de San Nicolás de Bari, edificio de sillería de arte románico construido en el siglo XII, ampliada en el S XVI, reforma que añadió dos capillas y la torre de planta cuadrada. Bajo el templo se conserva la cripta en la que nos encontramos la imagen del Santo Cristo de El Frago, talla realizada en el siglo XVI, de singular valor. Es de interés también el retablo de la Virgen del Rosario en el interior de la Iglesia, realizado en el siglo XVI por Ancheta, afamado escultor.
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| Iglesia de S Nicolás de Bari |
Siguiendo nuestro recorrido por las 2 calles que articulan todo el núcleo urbano llegamos hasta el mirador natural del “Terrau” atravesando un curioso pasadizo en forma de arco que antaño debió servir de acceso al recinto. Desde el “Terrau” se divisa una maravillosa panorámica del Valle del Río Arba.
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| Bajando al terrau |
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| El pasadizo en forma de arco |
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| Vistas desde el terrau (valle del río Arba) |
Fuera del casco urbano podemos ver la ermita de San Miguel, del siglo XII, en la carretera de acceso al pueblo, en la que se puede contemplar características de arquitecturas románicas destacando su trabajada portada y la ermita de San Miguel de las Cheblas, en ruinas, a 2 km al norte. En la zona más elevada del pueblo podemos encontrar la ermita de Santa Ana, sencilla construcción en piedra, con porche ante la puerta y cubierta de madera.
El paisaje se encuentra lleno de parajes naturales donde ver una rica biodiversidad de flora y fauna. Sobresale la gran cantidad de aves que se pueden contemplar sin demasiado esfuerzo. A lo largo de toda la rivera del río Arba podemos contemplar sus centenarios bosques de álamos y una arboleda de chopos que se ha habilitado como zona recreativa habiendo asadores, pista de baloncesto, tenis y piscina municipal.
En el barranco de Cervera se encuentra el Pozo Zarrampullo, uno de los lugares más bellos, donde las aguas realizan un saldo espectacular (ver fotos en los enlaces) y que durante años, que no había piscina, sirvió de lugar de zambullida de los visitantes. Tras la apertura de la piscina municipal hace unos pocos años el Pozo Zarrampullo es más un lugar para contemplar.
No pude ir en persona al Zarrampullo para hacerle alguna foto así que os dejo estos enlaces con imágenes de este bonito lugar:
Turismo:
Hay dos celebraciones de fiestas locales: las de Agosto y las del Rosario en Octubre. Las primeras se celebran siempre el primer fin de semana de agosto empezando por el jueves y las de octubre el primer fin de semana de octubre. (Si tenéis pueblo o habéis tenido oportunidad de ir a alguna de sus fiestas sabréis lo divertido que pueden llegar a ser).
Como llegar desde Zaragoza: aquí
Ver más sobre la Historia y el Arte de El Frago aquí
Ver más sobre el Turismo de El Frago aquí
REFULLAU
Siguiendo con el objeto de la entrada pasamos al Refullao. Seguro que os preguntáis qué es. Pues es un dulce muy rico. Se prepara por toda la Comarca de las Cinco Villas con sus variantes locales. Se trata de una torta o coca rellena al gusto bien de miel con anís o de cabello de angel que se forma con una masa hecha con harina escaldada con agua y aceite hirviendo. Después se cuece al horno. Queda un dulce blandito al comer y de textura mantecosa. Me dieron esta receta hace tiempo pero a mí en casa no me sale como cabe de esperar o como yo recuerdo ese bocado así que he esperado a poder ir unos días este verano y ver con mis propios ojos cómo lo prepara Dª Pilar, quien es la madre de una de mis mejores amigas además de una especialista en esta elaboración, en su propia casa y con mis manos en la masa, que para mí es la mejor parte como os podéis imaginar. Pude comprobar que lo que me fallaba un poco era el tiempo de horneado. Yo lo cocía poco tiempo.
Vamos con la receta que, de sobra está decir, recomiendo mucho.
Ingredientes:
1 vaso de agua (de los de agua -utilizar como medida). Yo 250ml.
2 vasos de aceite de oliva suave de 0,4º (el doble que agua, 500ml)
125gr de azúcar
1 pizca de sal
Harina la que admita (algo menos de 1 kilo)
Azúcar y canela mezcladas para espolvorear
Rellenos:
Anís en grano molido y mezclado con miel para formar una pasta.
Si fuera necesario calentar un poco la miel para mezclar mejor.
Cabello de ángel
Relleno de calabaza:
Receta: cocer la calabaza (amarilla) pelada y cortada a trozos en agua hasta que esté tierna. Escurrir bien y pasar por el pasapuré. Pesar la calabaza ya hecha puré y ponerla en una cazuela que vaya al fuego de tamaño adecuado y añadir la mitad de esa cantidad (del peso de la calabaza) de miel o azúcar y ralladura de naranja (yo pondría la ralladura de 1 naranja para medio kilo de calabaza y cuarto kilo de azúcar). Cocer lentamente durante una hora mas o menos, a fuego bajo. Dejar enfriar bien antes de utilizar.
Elaboración:
Poner en un cazo al fuego el aceite, el agua, la sal y el azúcar. Calentar hasta que hierva.
Poner una parte de la harina (algo más de la mitad) en una fuente honda o palangana lo más extendida posible. Cuando el liquido hierva debe volcarse sobre la harina escaldándola en su mayor parte. Amasar y añadir harina hasta que la masa quede compacta y manejable pero sin excederse de harina. Debe poderse despegar de la mesa. Luego debe reposar media hora tapada con un paño. Podría sudar un poco de aceite por la base, lo que no significa que le falte harina.
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| Masa de refullau y listos para entrar al horno |
Una vez reposada la masa estirarla y cortar rectángulos, poner una cucharada de relleno, extenderlo en la zona central sin llegar a los bordes y cerrar a modo de dobladillo. Poner poco relleno porque si no, se sale fácilmente mientras se hornea.
En algún momento por aquí poner a precalentar el horno a 210º C
Una vez hecho el dobladillo espolvorear por encima un poco de azúcar y canela y colocar en la bandeja sobre papel de horno. No poner el azúcar y canela en la misma bandeja para que no se queme. Colocar la bandeja en la parte de abajo del horno con calor solo abajo durante unos 15 minutos aproximadamente. Luego ponerla arriba con calor arriba y abajo para dorar la parte de arriba.. El tiempo de horno depende del tamaño de las piezas. Este tiempo es para refullaus de unos 8cm de largo por 4cm de ancho. Se trata de que se cueza bien la base en primer lugar y luego tome color por arriba.
Al sacar la bandeja del horno esperar unos minutos antes de sacarlos, pasarlos a una fuente con cuidado pues son quebradizos. Comer al día siguiente que ya está asentada la masa.
Se suelen hacer distintas formas según el relleno para distinguirlos, en forma rectangular de dobladillo para el relleno de miel por ejemplo y en forma de empanadilla para el de cabello de ángel.